martes, 26 de junio de 2012
Disculpen
Disculpen que haya tenido el blog tan abandonado, pero he pasado unos momentos personales muy malos y los estudios no me han dejado mucho tiempo libre. Pero no se preocupen, en cuanto se tranquilicen las cosas subiré el nuevo capitulo.
miércoles, 13 de junio de 2012
Secreto de clanes. Capitulo 21
Un hombre de pelo
oscuro y corto apareció de entre los arbustos. Llevaba la ropa de los Cobras;
era alto y robusto de ojos marrones casi verdes. Mireia lo reconoció enseguida,
sin duda era Ismer. ¿Pero como los habían encontrado?
–
Muy buen
truco lo de esconderos en esta montaña.- se acerco un poco más a ellos sin
cambiar la expresión de su cara.- Pero no era lo suficientemente bueno para
engañarme.- miro a su alrededor.- Y como podéis ver, ahora no hay nadie para
ayudaros.- una sonrisa malévola de dibujo en su rostro.
–
No creas
eso, en cuento vean que tardamos en volver vendrán a buscarnos.- Mireia se
acerco y abrazo a Santo.
–
¿Estás
segura? No creo que vengan a molestaros.- la misma sonrisa de antes volvió a
aparecer.
–
No podrás
ni tocarnos.- Santo se puso por delante de su novia para defenderla.
–
Como veo
que eres valiente voy a ser justo contigo.- soltó una sonora risa, le lanzo una
espada que Santo cogió al vuelo.- Combatamos en duelo.- le lanzo una mirada
desafiante.- O a eso no te han enseñado.
–
No
necesito que nadie me enseñe para ganarte.- Santo cogió la espada con las dos
manos y se puso en posición de combate.- Vamos demuéstrame lo que sabes.
–
Como
desees.- se rió de él en toda su cara.
El combate empezó
igualado, parecía que Santo lo iba a ganar sin esfuerzo. Pero de buenas a
primeras Ismer salto encima de él con la espada en alto para atravesarle por la
mitad, pero Santo tuvo el momento justo para esquivar su ataque. Se echo a un
lado y aprovecho ese instante para intentar asestarle un golpe mortal en el
cuello, pero su oponente reacciono con rapidez y puso su espada en el camino de
su ataque.
–
Valla
parece que sabes lo que haces,.-Dijo mientras cogía impulso para separar a
Santo de encima suya.- pero no te emociones que no me vas a ganar.
–
Eso ya lo
veremos.- retrocedió un poco para esquivar uno de sus ataques.-No te lo voy a
poner fácil.
–
Eso
espero,- Santo le había mandado un ataque al costado y lo había parado con la
espada, pero no pudo evitar que le hiciese una herida en la mano.- Ah.- soltó
un grito de dolor y lo miro con cara de pocos amigos.- Se acabo el juego- dicho
esto se abalanzo sobre él.
–
“Esto era
justo lo que estaba esperado”.-Pensó Santo.- “Que se llene de rabia, así no
podrá reaccionar con tanta rapidez.”
Santo tenía razón,
Ismer estaba tan enrabiado que no vio como Siru apareció por detrás y le
lanzaba una ráfaga de viento para convertirlo en hielo.
–
Gracias
por venir, pero lo tenía todo controlado.- dijo el chico arreglándose un poco
la ropa.- ¿Como os habéis enterado de lo que nos estaba pasando?
–
Sencillo,
Mireia y yo tenemos telepatía y me aviso de vuestra situación, sentimos no
haber venido antes, pero es que había varios Cobras esperando a la salida de la
casa para impedirnos ayudaros.- Siru se acerco a su preso y le dedico una
mirada de victoria.
–
Parece
que tus días han terminado.- dijo Santo refiriéndose a Ismer que seguía
atrapado, en el momento que se disponía
a asestarle un golpe mortal en el cuello Rears se puso en medio para
pararle.
–
No, no
seamos como ellos, no le matemos.- puso su mano en la espada de Santo que aun
la tenía en alto.- Utilicémosle como rehén.
–
No creo
que sea buena idea.- empezó a decir Nany.- Es nuestro enemigo y mantenedlo con
vida solo hace que estemos más desprotegidos.- le dio un empujón a Rears para
que se quitase de en medio de Santo e Ismer.- Aparta, deja que Santo termine lo
que empezó.
–
Demasiado
tarde.- dijo Ismer.- Si no hubieseis estado tanto de cháchara podríais haberme
matado,- se empezó a desvanecer el hielo a los ojos de todos.- lastima, mejor
suerte en otra ocasión.- dijo mientras se despedía con la mano y se echo a
correr en dirección a donde le esperaban sus compañeros.
–
Dejadlo
ir.- dijo Siru parando a los gemelos y a Nany que estaban en posición de ir
detrás suya.- No creo que dure mucho con esas heridas.- miro a Santo como si
solo ellos dos entendiesen de que iba el tema.
–
¿Qué
heridas?- pregunto Mireia.
–
La espada
estaba untada con veneno, solo hacía falta que uno de los dos hiriese al otro
para imputarle un veneno mortífero.
Siru tenía razón, la
herida con esa sustancia no tenia cura, ¿pero solo le había herido Santo a
Ismer? ¿O también él había recibido algún corte?
domingo, 10 de junio de 2012
Secreto de clanes. Capitulo 20
Después de
almorzar unos fueron a sus habitaciones para descansar un poco; los gemelos se
tumbaron en el sofá a ver la televisión con Nany. Mireia y Santo querían
aprovechar que hacía muy buen tiempo para pasear un rato. Se lo preguntaron a
Nerea y a Siru para saber si tenían su aprobación y ambos se la dieron.
Prepararon algo para merendar por la tarde y lo echaron a la mochila que
llevaban. Se despidieron de los amigos que no estaban durmiendo y salieron por
la puerta.
El sol
brillaba en el cielo; apenas había nubes. Para ser casi pleno verano no hacía
mucho calor, era un tiempo cálido, pero no sofocante. Anduvieron durante un
tiempo por el bosque. Mireia que se conocía mejor aquel paraje le indico al
chico que detrás del claro donde habían estado entrenando había un lago con el
agua más cristalina que Santo se pudiera imaginar. Al oír aquello los dos
decidieron que sería buena idea ir allí, y ver que tal estaba el lago. Al
llegar Santo puedo ver que aquel lugar era precioso, detrás del lago se
elevaban unas montañas altísimas; en ese
instante el joven se dio cuenta que estaban rodeados por montañas. “Por eso
estamos también protegidos”. Pensó Santo. El césped verde que descansaba a la
orilla del lago invitaba a sentarte en él y las sombras de los abetos que se
proyectaban en el suelo era como un imán que atraía a los chicos a que se
sentaran a reposar un rato.
Estuvieron
un rato mirando el reflejo del lago, pudieron observar que en él se reflejaban
las nubes del cielo. Verdaderamente era el agua más cristalina que ambos habían
visto. De fondo se escuchaba el murmullo de los arboles al rozar el viento con
sus hojas; los pájaros parecían haberse compinchado con la pareja; pues
cantaban una canción relajante, y armoniosa.
-
Esto
parece el paraíso.- afirmo Mireia en un suspiro.- ¿Te gusta?- se giro hacia el
chico y pudo ver que tenia los ojos cerrados, pero en su rostro se dibujaba una
bonita sonrisa.
-
Es
genial.- respondió sin abrir los ojos.- Lastima que tengamos que estar aquí por
nuestra seguridad.- su voz sonaba a triste, de seguro estaría recordando la
muerte de su hermana.
-
No
pienses en eso ahora.- se acerco a él y le beso.- Disfruta del momento en este
paisaje.- se tumbo sobre su pecho y le cogió la mano.- y sobretodo disfruta de
mi.
-
Es
lo que más me gusta de todo esto.- se incorporo junto a ella.- El poder estar
contigo.- Dicho esto ambos comenzaron a besarse y a acariciarse.- No quiero que
esto se acabe nunca.
Durante varios minutos estuvieron callados, besándose, lo
único que interrumpía su silencio armonioso, era el cantar de los pájaros. Era
la atmosfera perfecta para que ambos se hicieran uno.
-
No
es buena idea.- paro Santo en seco a Mireia al ver que la cosa se les estaba
yendo de las manos.- Podrían estar vigilándonos los Cobras, no podemos bajar la
guardia. Y aun menos aquí en medio del bosque donde nadie nos podría ayudar.
-
Tienes
razón.- ella sintió y se alejo un poco del chico; se incorporo y se arreglo la
ropa.- Es mejor que nos vallamos.- un escalofrió recorrió su cuerpo.- Esto me
da mala espina.
-
Demasiado
tarde.- De repente se escucho una voz aterradora que salía detrás de unos
arbustos. Ninguno la reconoció, pero de lo que estaban seguros es que no era de
alguno de sus amigos.
jueves, 7 de junio de 2012
Secreto de Clanes. Capitulo 19
Todos
salieron corriendo, al encuentro de Rears.
Cuando
entraron en la casa encontraron a todo el grupo sentado alrededor del chico,
esperando que ellos llegasen para poder a comenzar su explicación de lo
ocurrido.
-
Montsegurt está rodeado de cobras. Aquello era espantoso, todos
estaban atemorizados; unos pocos pudieron huir o esconderse. Pero los que se
quedaron para proteger al resto… esos… todos están muertos. – se le quebró la
voz al recordar de nuevo esa imagen de ver a sus compañeros muertos en el
suelo.- Tenemos que ayudarlos Siru. No podemos dejar que muera más gente.- su
tono se torno en plan de suplica.
-
No podemos hacer nada. Puede ser otra trampa.- intento explicar al
ver el gesto de defraudación que tenía su amigo.- Nosotros tenemos a otros
clanes para protegerlos, no podemos ir allí por nuestra cuenta, no permitiré
que ninguno de vosotros perezca en una batalla que no es la suya.
-
¿Cómo que no es nuestra lucha?- respondió Mireia.- Ellos son
nuestros amigos y nosotros los estamos dejando morir.
-
Mireia, aunque me duela admitirlo Siru tiene razón, si fuésemos a
ayudarles sería mucho peor, pues ellos son muchos más, por ahora tenemos que
esperar el momento adecuado para contraatacar. – dijo Santo para intentar calmarla.
-
Nosotros somos el grupo más fuerte y si pudiesen matar a alguno de
nosotros estaríamos perdidos. Obtendrían nuestros poderes y serian mucho más
poderosos.- empezó a explicar Nerea.- ¿Creíais que todos vosotros estáis juntos
por azar?
-
Bueno… la verdad es que si, supusimos que era por casualidad.-
dijo al final Nany al ver que ninguno de sus compañeros se atrevía a decir
palabra.
-
Pues no, si todos estáis en el mismo grupo es porque sois los más
poderosos y por eso mismo los que más protección tenéis.- dijo para concluir
Nerea.
-
Ósea que a los que están buscando para matarnos es a nosotros ¿no?
-Pregunto Anikomory para asegurarse de su teoría.
-
Exacto. – afirmo Siru.- el resto se esconde para despistar.
-
No lo entiendo entonces ¿a que esperamos para atacar?- consulto
Mireia, que estaba cada vez más confusa.
-
A que se confíen; a que piensen que ya estamos destruidos. Cuando
crean eso, será cuando ataquemos. – no pudo evitar sacar una sonrisa al
imaginar su victoria.- Y claro, también estamos esperando a que “El elegido”,
ósea, Santo este preparado para manejar todos los poderes.
Todos asintieron en conformidad con lo dicho.
A unos les gustaba más y a otros menos, pero entendían que era lo mejor que
podían hacer si no querían perecer en el intento. Una vez que todos estaban más
calmados comenzaron a preparar la comida. Las horas habían pasado más rápido de
lo esperado.
Cuando el almuerzo estuvo cocinado todos se
sentaron a la mesa. Parecía que la tarde iba a ser más tranquila que la mañana.
Pero se equivocaban. Si antes pensaban que la cosa se estaba poniendo muy fea
ahora podrán ver que peor no va a poder ir. Estaban a punto de enfrentarse al
mayor reto de su vida y quizás; alguno de ellos, no volviese a ser el que era.
miércoles, 6 de junio de 2012
Disculpen
Disculpen que durante unos días no voy a poder subir capítulos. Estoy enfermo, en cuanto me ponga mejor subiré nuevos capítulos. Disculpen la tardancia.
domingo, 3 de junio de 2012
Secreto de Clanes. Capitulo 18
Cuando cayó al suelo
todos fueron a su encuentro. Ninguno sabía que podía haber pasado. Estaban muy
asustados, solo se les pasaba por la cabeza que hubiese habido otro asesinato
en Montsegurt.
Ana María era la única
que tenia conocimientos de medicina; así que se acerco al chico; le tomo el
pulso y pudo comprobar que estaba muy acelerado. “¿habría venido corriendo o
también a él le habían inyectado veneno?”. Se pregunto Ana María. Pudo ver que
el coche de Rears estaba aparcado en la puerta de la casa así que la primera
opción quedo descartada. En ese caso solo le quedaba la segunda; el veneno.
Pero no se veía por ningún sitio que tuviese alguna herida por la que poder
haberse metido el supuesto veneno. ¿Que sería entonces?
–
No sé
bien que puede pasarle.- se levanto.- lo más posible sea que haya visto algo
que lo ha dejado bastante marcado o quizás haya tenido que combatir. - se
acerco a los gemelos y les indico que lo llevasen a su habitación para que
reposara.- pero sea lo que sea necesita descansar. Cuando se recupere seguro
que no disipa nuestras dudas. Mientras tanto hagamos como si nada de esto
hubiese pasado. Es lo mejor.- al ver que Siru y Melani ya estaban saliendo por
la puerta les siguió.- así no nos comemos la cabeza sin necesidad.- todos
asintieron y volvieron a sus entretenimientos.
Anduvieron durante un
tiempo, entre los árboles y la maleza. Hacia un día precioso; el sol se imponía
en el cielo, no había ni una sola nube; se escuchaban a los pájaros cantando de
fondo; y el murmullo de los arboles cuando el viento chocaba en sus hojas.
Se pararon en un
pequeño claro del bosque. El suelo era de césped, aun estaba freso por la
escarcha de la noche. Mireia y Ana María se sentaron en el suelo, bajo la
sombra de uno de los pinos. Siru se poso al lado de Anikomory y Melani junto a él. Santo y Anikomory
estaban uno enfrente del otro. Se miraban con cierto recelo. ¿Desconfiaba Santo
de ella? ¿o seria al revés ?
–
Anikomory puedes empezar cuando quieras.- miro al chico
y añadió:- no seas muy dura con él.
–
Lo
intentare.- la joven no pudo evitar que una sonrisa picara saliera en sus
labios.- ¿Empezamos?- la respuesta de Santo a su pregunta fue un rotundo “si”.-
Bien. Quiero que busques en lo más oscuro de tu ser.- izo una pausa para que su
aprendiz se centrase en lo que ella le acababa de pedir. - Busca lo que más
odies de ti mismo. ¿lo tienes?- pregunto tras ver el signo de afirmación de su
rostro.- Junta todo ese odio e imagínatelo como una sombra en medio de la noche
oscura. Siente como esa sombra pasa por tus venas.- en ese instante de sus
manos comenzó a salir niebla oscura, como en las otras ocasiones.- Concéntralo
todo en la punta de tus dedos. Concéntrate en eso. Olvida todo lo demás.- Anikomory
pudo observar que de las manos de su amigo también salía esa niebla, le
miro con media sonrisa.- Ahora lánzalas, expulsa todo eso hacia a mi.- Santo
obedeció y lanzo toda esa energía hacia ella. La joven se protegió con otra
ráfaga de oscuridad, le miro con seriedad.- Ahora te toca a ti defenderte,
veamos cómo te las apañas.- utilizo lo mismo que le había servido de escudo
contra su ataque para mandarse a él. Santo realizo la misma acción que su
maestra.- Valla has aprendido bastante rápido. Ahora nos toca divertirnos un
poco más.
Estuvieron un par de
horas practicando. El resto del grupo también se apunto a aquel combate entre
amigos. Se lo estaban pasando genial. Pero... entonces, vieron que Nerea
apareció corriendo en el claro del bosque. Se paro junto a ellos, pero aun le
faltaba el aliento. Tuvieron que esperar a que se recuperarse para poderles
hablar. Tenía una mezcla de sorpresa y
alegría en el rostro.
–
Rears ha
despertado.- izo una pausa para tomas otra bocanada de aire.- y tiene mucho que
contarnos. - se incorporo ya recuperada y les izo un gesto para que la
siguieran.- rápido; volvamos a casa.
Todos la siguieron sin
pronunciar ni una palabra más. Tenían miedo de lo que el chico les pudiera
contar. ¿Abría habido otro asesinato? Era muy posible.
viernes, 1 de junio de 2012
Secreto de Clanes. Capitulo 17
Nada más dicho esto se
echo a dormir, y una vez más dejo al chico con la intriga.
A la mañana siguiente
todos se levantaron muy temprano, más de lo normal. Era obvio que todo lo que pasaron
ayer les había quitado el sueño. Mireia y Santo bajaron para desayudar. Al
entrar en la cocina pudieron ver que Siru y Melani ya estaban preparando el
desayuno.
–
¿Qué tal
habéis dormido chicos?- les pregunto Siru son una grata sonrisa.
–
Pues un
poco mal, no puedo dejar de pensar en la muerte de Nayara, no la conocía mucho,
pero le debo el estar con vosotros ahora mismo.- a Santo se le notaba en la voz
lo mal que se encontraba.
–
Bueno, no
te rayes más por eso, pronto vengaremos su muerte y la de tu hermana.- le dijo
Mireia al observar que Santo se estaba poniendo bastante triste.
Enseguida bajaron
Nerea y Ana María. Se acomodaron en una de las sillas y cogieron dos tostadas.
Ninguna pronuncio palabra. Ellas también estaban trastornadas por lo pasado. Los
gemelos y Nany eran los que más tardaron en bajar.
–
Hey
¿donde está Rears?.- pregunto Santo al no ver a su amigo.
–
Salio
pronto esta mañana, al parecer a ocurrido algo en Montsegurt.- le respondió
Melani.
–
Ah, y
¿Anikomory también ha ido con él?- pregunto Nerea que no le gustaba que
salieran sin supervisión. Después de todo ella era la que les debía controlar.
–
No
ella...- antes de que Siru pudiese terminar la frase Anikomory apareció por la
puerta con varias mochilas en los brazos.
–
He ido a
recoger algunas cosas de vuestras casas.- puso las mochilas en el sofá del
comedor y se acerco a la cocina.- Ayer observe que os habíais traído poca ropa;
hable con Siru y vimos bien traer más, puesto que vamos a estar aquí mucho
tiempo.- se sentó al lado de Nerea y se puso zumo en un vaso.
–
¿Y hoy
que vamos a hacer ?- pregunto Nany. Estaba a un medio dormida y tenía pocas
ganas de nada.
–
Creo que
Santo debería aprender el poder de Rears.- le dio un bocado a su tostada y miro
inquisitivamente al chico para ver la expresión de su cara.- Nosotros
esperaremos a que llegue de Montsegurt; el resto podéis dedicar el tiempo a lo
que queráis, pero si salir de la casa deberéis decirlo a mi o a Nerea.- añadió
al ver el gesto de negación de la chica.
–
Esto
parece una cárcel, no podemos hacer nada sin que vosotros lo sepáis.- dijo Nany
que no le hacía mucha gracia el hecho de que los tuviesen tan vigilados.
–
Es para
protegeros de falsas acusaciones.- empezó a explicarle Nerea.- si volviese a
haber otro asesinato como el de ayer, y nosotros no sabemos dónde estabais;
podrían pensar que alguno de vosotros es el responsable.
–
Tranquila
Nany, que me he acordado de lo mucho que te gustan los juegos de ordenador y
las redes sociales y te he traído algo que seguro te ayuda a no aburrirte.-
intervino Anikomory que no quería que sus amigos se enfadasen por una tontería
como esa.
Nany fue al salón en
busca de su mochila para ver lo que le había traído Anikomory. Encontró su
ordenador. Enseguida se le alegro la cara; no dijo nada más. Le dio las gracias
a su amiga y se subió a su habitación.
–
¿Y a
nosotros que nos has traído?- pregunto Mingrem.
–
¿Os
gustan los juegos como el Formula 1?- ambos respondieron con un “si” a la vez.-
entonces creo que también he acertado con vosotros.
Los chicos salieron corriendo
de la cocina y fueron a ver en su mochila. Allí vieron la X-box y varios
juegos; entre ellos el de Formula 1, como le había dicho Anikomory. No tardaron
ni dos segundos en comenzar a instalar la consola.
Siru le dedico una
sonrisa a su amiga.
–
Gracias,
así estarán entretenidos.- se volvió hacia Nerea y Ana María.- y vosotras ¿ qué
queréis hacer hoy?
–
La verdad
es que a mí me gustaría ver el entrenamiento de Santo.- dijo Ana María.
–
Yo
también me he traído mi ordenador, creo que vigilare a los chicos en la casa;
así mientras tu vigilas al resto fuera.- se giro hacia Melani y Mireia.- Por
que su pongo que vosotras iréis con vuestros novios ¿no?.- al decir esto las
dos chicas se ruborizaron y contestaron que si con la cabeza.- Cuando venga
Rears les diré donde estáis para que vaya a vuestro encuentro.
–
Entonces
todo arreglado.- miro a Anikomory.- Tu vendrás con nosotros, si Santo aprende
rápido le enseñaras también tus poderes.- la chica asintió.
En el momento en el
que el grupo iba a salir por la puerta Rears entro casi corriendo y un poco
asfixiado.
- En... en Montsegurt
...- no pudo terminar la frase; callo inconsciente en el suelo.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Secreto de clanes. Capitulo 16
Mientras tanto en la
casa:
“Todos estaban
bastante preocupados, según les había contado Senom, la misión parecía muy
peligrosa; y aun no sabían nada de sus amigos. Anikomory y Mireia habían dicho
de ver una peli y así no rayarse innecesariamente. El resto opino que sería
buena idea y eligieron una película. La elección fue “los juegos del hambre”.
Ana María y Nerea prepararon unas palomitas mientras que Santo y Senom cogieron
unas mantas. Aunque era verano ellos estaban en alto y allí por la noche las
temperaturas bajaban mucho.
Una vez todo listo se
dispusieron a ver la película. Senom se acomodo solo en el sillón, en cambio
Santo se puso en medio de las chicas en el sofá. Aunque eran muchos cupieron
bien. Un haz de luz ilumina la habitación. Durante la película estuvieron
comentando lo mucho que se parecía a lo que ellos estaban viviendo; solo que a
diferencia que en la “peli” si ellos morían nadie podía hacer nada al respecto.
Al decir esto Santo a todos se les puso el pelo de punta. Por desgracia el
chico tenía razón. Cuando terminaron de ver la proyección era muy tarde. ¡Habían
pasado ya cerca de dos horas desde que sus amigos se marcharon y aun no habían
dado señales de vida! Todos empezaron a preocuparse por sus compañeros. ¿Habría
ocurrido algo?
En ese instante le
Abrió la puerta y por ella aparecieron Mingrem y Melani sujetando a Siru por
los hombros para que no Santo se cayese. Al ver esa imagen todos corrieron a
ayudarles. Santo y Senom cogieron a su amigo y lo tumbaron en el sofá.
Rápidamente sus compañeros les contaron lo ocurrido. Ninguno sabia que hacer.
No era posible que su líder fuese a morir. ¿Cómo iban a seguir adelante sin él?
Necesitaban su guía, solo Siru podía ayudarles para combatir a los Cobras.
Aunque la herida había dejado de sangrar era muy profunda, y ninguno sabía nada
de medicina. O eso creía. De repente Ana María se acerco a él y les pidió ayuda
para quitarle la camiseta. Al hacerlo pudieron observar que la herida no tenía
muy buena pinta.
–
La daga
llevaba veneno. - dijo acercándose para oler aquella especie de sustancia que
se encontraba alrededor de la infección.- Pero creo que puedo curarte.
–
¿Cómo?-
pregunto extrañada Melani.- ¿Ese es tu poder?
–
Más o
menos. Uno de mis poderes es el de retroceder en el tiempo algunas cosas. Lo he
estado perfeccionando con el tiempo y creo que podría hacer que la herida
volviese atrás al momento en el recibió en impacto. No hay nada seguro, pero es
nuestra una opción.- el grupo había formado un círculo alrededor de ella y
todos asintieron en respuesta a su incógnita.
En ese instante la
chica poso sus dos manos encima de la herida. Mágicamente poco a poco se fue
cerrando y curando al mismo tiempo. La fiebre de Siru, provocada por el veneno,
se fue disipando. Aquello era increíble. Los presentes no pudieron contener su
expresión de sorpresa. Ana María acababa de salvarle la vida a Siru. Este al
ver que estaba recuperado se incorporo; en ese instante Melani que aun tenía
algunas lágrimas en el rostro se abalanzo hacia él, y le beso. El grupo estallo
en un sonoro “Guau” y se les escaparon algunas risas silenciosas. Siru al
recuperarse de la sorpresa le dio las gracias a su “curandera” y se puso de
pie. Volvía a tener la misma expresión de integridad en el rostro.
–
Bueno
chicos, hoy ha sido un día muy intenso.- dijo saliendo por la puerta e
invitando al resto a seguirle.- Vamos, todos a dormir que mañana será un día
igual de complicado.
Dicho esto todos
subieron por las escaleras. Mireia le cogió la mano a Santo. La chica había
estado muy callada durante toda la noche y su novio echaba de menos su
“presencia”. Le dedico una sonrisa que ella imito. Al llegar a la habitación la
chica le susurro al oído:
–
“Tengo
una sorpresa para ti”.- le echo una mirada picara y le pregunto.- ¿Te gustan
las fresas?
–
Si...- al
chico esa pregunta le pillo por sorpresa.
–
¿Y la
nata?- se acerco a él y le dio un beso largo y profundo y se alejo un poco para
escuchar su respuesta.
–
Claro.-
Santo estaba a un más extrañado.- ¿A qué vienen estas preguntas?
lunes, 28 de mayo de 2012
Secreto de clanes. Capitulo 15
Ninguno dijo nada más.
Todos se pusieron en marcha. Subieron en el Alfa Romeo 8C Spider
de Mingrem. Era un coche bastante amplio en el que cabían todos
perfectamente. Siru se acomodo en la parte trasera con Melani; y los dos
hermanos se pusieron delante.
–
¿A donde
tenemos que ir?.- pregunto Mingrem que se había puesto al volante sin saber a dónde
se dirigían.
–
Seguramente
conoces el camino que hay detrás de las montañas.- El chico asintió con la
cabeza.- Pues hay un camino que conduce a una pequeña casa. Allí es donde
tenemos que ir.
–
¿ Y qué es lo que ha ocurrido?.- pregunto
Senom.
–
Han
avistado a un grupo de cobras merodeando por la zona, se cree que pueden estar
preparando un ataque, o intentando descubrir la posición de nuestros
compañeros. Sea lo que sea, es muy peligroso, gracias por venir conmigo, sois
muy valientes.- se giro hacia Melani y le dedico una sonrisa que esta le
devolvió.
–
Pues si
es tan peligroso yo me voy.- dijo Senom bajándose del coche, en ese mismo
instante se encontró a Anikomory que se dirija hacia ellos.- Menos mal, ya
tienen sustituto.- al ver la cara de sorpresa de la chica le indico que él no
iba a ir, que por favor fuese ella.
–
Valla
gallina estas hecho, pero en fin de todas formas yo también quería algo de
diversión, así que me apunto. - no dijo nada más y se subió en el coche, al
lado de Mingrem. Este arranco el coche y se introdujo en la oscura noche con un
sordo sonido del motor.
Durante el corto
trayecto Siru le explico a Anikomory lo que ocurría. La chica no mostró en
ningún momento miedo, de hecho parecía que se divertía con el peligro. Muy
típico de una chica con el poder de las sombras.
Al llegar Mingrem aparco el coche bajo unos abetos que se
alzaban hasta el cielo. Todo se bajsron del auto y se agruparon en rededor de
Siru. Él se empezó a introducir entre la maleza, vigilando siempre que nadie
los estuviera siguiendo. En un momento del camino se escucho unos golpes como
de pisadas. Melani se asusto y se cogió al brazo de Siru. Mingrem también dio un pequeño repullo y Anikomory no
pudo evitar darle un golpe en el hombre, indicando que acababa de hacer el
imbécil. En ese instante se escucharon de nuevo las pisadas, pero ahora estaban
mucho más cerca. Estaban detrás de ellos. Ahora se daban cuenta, todo había
sido una emboscada para atraerlos hasta allí; estaban rodeados.
– Mierda es un trampa y nosotros hemos
caído como moscas en la red.- se escucho lamentarse a Mingrem
Todos estaban
asustados menos Siru y Anikomory. Estos
dos cogieron la iniciativa y les indicaron a sus compañeras que se pusieran en círculo
para estar preparados ante cualquier ataque. Siru cerró los ojos durante unos
instantes.
–
Por tu
lado Mingrem. - le indico a su amigo. Este no tardo en reaccionar y en el
momento que su enemigo se iba a
abalanzar contra él; le cogió de
los brazos con un rápido movimiento y pego un gran salto, llevándose a su
contrincante consigo.- Cuidado Anikomory.- en eso instante un hombre salio de
la oscuridad en dirección hacia Anikomory, ella no tardo más de una milésima y
en el momento justo lanzo con sus manos una ráfaga de algo parecido a niebla
oscura, bajo las manos hacia el suelo y de las sombras salieron manos que
atraparon a su atacante.- Ahora es mi momento.- dijo un segundo antes de elevar
a una chica que salia a su encuentro para asestarle un golpe mortal con una
catana.- Es tu momento Melani, demuestranos cuál es tu poder.- La joven pudo
reaccionar justo antes de ver como otra chica se abalanza hacia ella. De
repente cerró los ojos y un tornado de aire, comenzó a salir desde el suelo, y
con ellos levanto todas las hojas caídas; una vez que el tornado era lo
suficientemente grande movió las manos en dirección al cielo y salieron volando
todos los enemigos con los que acababan de luchar.
–
Guau, eso
ha sido increíble. Nunca imagine que tu poder seria el del viento.- le dijo con
una gran sonrisa Anikomory.- es muy difícil de obtener, tienes mucha suerte.
Gracias,-
la chica empezó a sonrojarse. sábado, 26 de mayo de 2012
Secreto de Clanes. Capitulo 14
Todos los grupos se
dispersaron, fueron corriendo hacia el lugar de donde provenía aquel disparo.
Santo pudo ver que un charco de sangre empapaba la alfombra del salón. Varios
Escorpión se puso alrededor del hombre. Siru que llego más tarde se izo paso
entre la gente y cayó de rodillas al verle. El muerto era el hombre que hace
unos instantes había estado dando indicaciones a su lado. La sala estallo en un
gran murmullo. Nerea se le acerco al oído y le dijo en voz baja a Santo que ese
hombre era su padre. El chico se quedo sin palabras; era obvio que no sabía que
decir, aquella información lo hay dejado de piedra. Un par de hombres altos
cogieron a Siru por los hombros y le ayudaron a levantarse, mientras otros dos
más retiraban el cuerpo. Siru se retiro a su habitación. Estuvo unos minutos allí,
intentando tranquilizarse. “Dos muertos en un solo día ¿Cómo es posible? Y
encima dentro de Montsegurt, esto cada vez se pone más peligroso”. Pensó Santo.
De repente Siru apareció en el salón, y miro a todos los presentes.
-
¿Quién no
estaba con los demás grupos?- observo a todos, para ver la expresión de sus
caras.- Quien estuviese solo, ese es el asesino.- izo una pequeña pausa al ver
que el tono de su voz se estaba volviendo demasiado acusador.- Que den un paso
a delante todos aquellos que se habían ausentado de la sala.
Se adelantaron dos
chicas. Una de las chicas tenía la tez morena, sus ojos eran de color negro
precioso y su pelo largo y castaño. No era ni demasiado alta ni muy baja, era
de una altura media su nombre era Ana María; la otra chica estaba junto a ella,
eran de igual estatura, tenía el pelo negro y los ojos verdes, su piel era de
un tono claro. Su nombre era Melani Las dos estaban muy nerviosas, las podían acusar
de ser las asesinas, y en ese caso… no creo que lo fuesen a pasar muy bien.
-
¿Por qué no
estabais con el resto de grupos?- Siru al ver a las posible culpables denegó toda
esperanza, pero aun así quería asegurarse.
-
Nayara
era una muy buena amiga nuestra y no podíamos soportar la idea de que hubiese muerto.-
empezó a explicar Ana María.
-
Nos
fuimos a la habitación para intentar calmarnos.- Melani no pudo evitar ponerse
a llorar al recordar la imagen de su amiga en el suelo.
-
Yo puedo
asegurar eso.- dijo uno de los guardas que estaba en la puerta.- Yo mismo las
acompañe hasta su habitación.- izo una pausa.- Ese fue el momento en el que el
asesino aprovecho para disparar.
-
Eso solo
significa que el asesino no era de los nuestro, si no uno de fuera.- puntualizo
Anikomory.
-
Exacto.-
afirmo Nany.- Pero fuese quien fuese estaba vigilando y aprovecho el momento
justo para realizar el asesinato
-
Eso
indica que Montsegurt, no están seguro.- la sala estallo en un gran alborozo
ante aquel alegato.
-
Detesto
decirlo, pero tienes razón Rears.- Siru le dio la razón.- pero esto solo debe significar
que tendremos que estar más atentos, por ahora las medidas tomadas van a ser
las mismas.- se llevo las manos a la cara para limpiarse algunas lagrimas que
le caían de los ojos.- Pero en vez de que todos los grupos estén aquí, se les
asignara una casa para que convivan allí. Los líderes de cada uno de los grupos
os dirán donde vais a vivir a partir de ahora. Podréis recoger objetos
personales para llevároslo, pero rápido. Antes de medianoche Montsegurt debe estar
con solo dos pares de vosotros. ¿Entendido?-Todos contestaron con un sonoro “si”
y se fueron hacia sus estancias a recoger lo que necesitaban. Siru se acercó hacia
Ana María y Melani.- Vosotras iréis con mi grupo.- le indico el lugar donde
esperaba Nerea a sus compañeros; esta las saludo con la mano y les dedico una
sonrisa.
-
De
acuerdo, iremos enseguida. Gracias por creer nuestra versión.- Melani, se acercó
a él y le dio un beso en la mejilla.- Mucho ánimo.- se alejo detrás de su amiga
y desapareció tras la puerta que daba a las habitaciones.
Como estaba previsto
Montsegurt quedo casi vacio antes de lo esperado. Al grupo de Santo le
asignaron una gran casa en medio de la naturaleza. Por fuera parecía un
destartalado cortijo pero una vez dentro se podía apreciar que era bastante
lujoso. Todos se acomodaron en sus habitaciones. A partir de ese momento iban a
pasar mucho tiempo juntos. A todos les hacia mucha ilusión.
Después de la cena estuvieron
conversando, cada cual contaba un poco de su vida y así se empezaron a conocer más.
Cuando se iban a echar a dormir, de repente sonó el teléfono. El grupo se miro
unos a otros con gesto de miedo. ¿Qué abra ocurrido?
Siru no tardo más y lo
contesto. Hablo durante unos minutos sin cambiar su expresión seria de la cara.
Cuando colgó solo dijo:
-
Tres de
vosotros me vais a acompañar.- Mingrem, Senom, y Melani se adelantaron para
indicar que serian ellos.- esta vez no dejare que nadie más muera.
jueves, 24 de mayo de 2012
Secreto de clanes. Capitulo 13
Todos se quedaron mudos al ver aquella imagen, y allí seguía el cuerpo,
sin que nadie se atreviese a mencionar palabra; solo guardaban un pacto de
silencio no escrito. De repente un hombre alto se izo paso entre la multitud
que observaba la escena. Era más alto que Santo le sacaba una cabeza; también
llevaba el uniforme, pero a diferencia del resto, el suyo era de un color más
oscuro; su rostro demostraba seriedad que utilizaba para ocultar su notable
tristeza, se acerco a la chica que yacía inerte en el suelo y con un gesto de
educación le cerró los ojos que aun permanecían abiertos; Nayara tenía marcas
en el cuello; parecía como si la hubiesen intentado asfixiar pero también tenía
un profundo corte el tórax; por lo que era más posible que hubiese muerto por
desangramiento, pero, no era totalmente seguro aquella afirmación. La sangre
con la que estaba escrita la carta era de la chica, eso sí era seguro.
“Malditos asesinos, atacan a los más débiles, debería matarlos a todos”. Pensó Santo.
Mireia, que había podido leer los pensamientos del chico, se acerco a él y lo
abrazo, sin dejar de mirar la imagen de la sangre cayendo en el suelo del
cuerpo de Nayara. Y le susurro al oído:
-
No te
sulfures aun, eso es lo que ellos pretenden que nos ciegue la ira; ya tendrás
momento de llevar acabo tu venganza.- le cogió de la mano y lo llevo a dentro
de la mansión.- Ahora tenemos que tener cuidado nosotros, su amenaza es que el
próximo será uno de nosotros, tenemos que protegernos;- hecho una mirada a la
puerta abierta que daba al exterior.- Tengo un mal presentimiento.
-
No tienes
de que temer.- Santo había notado el miedo de su amada y la beso para
tranquilizarla.- no me separare de ti en ningún momento, no te pasara nada.- le
cogió las dos manos; y le miro directamente a los ojos.- Te prometo que nadie
te tocara mientras yo siga respirando.- izo una breve pausa para ver la
expresión de Mireia.- Yo...yo...
En ese instante Siru apareció llego de ira en el salón, un numeroso
grupo de Escorpión le seguía de cerca. Se puso en el centro de la sala y todos
alrededor de el, esperando a oír sus sabias palabras; el hombre de antes
también estaba a su lado. Ambos Tenían aspecto de serios y al mismo tiempo no
podían contener las lágrimas, por lo que acababa de ocurrir.
– Al parecer lo Cobras no
distinguen entre clanes, como hemos podido ver atacan a todos...- la voz se le
rompió y tuvo que hacer una pausa para contenerse las lágrimas.-A partir de
ahora se formaran grupos para que protejan a otros clanes.
– El resto de clanes también
se dividirá en grupos, y se esconderá en lugares secretos que solo los grupos
encargados de su protección deben saber, así que ninguno podrá decir su
ubicación.- paso por cada uno de los miembros con la mirada.- Ahora los
“sabios” os dirán cuales serán los grupos de protección.
Dicho esto todos se dispersaron y se acercaron a otros hombres que
Tenían la misma ropa que Siru. Hablaban en grupos y se escuchaba un curioso
murmullo.
Siru se acerco a ellos y les indico con un gesto de brazos que se
acercaran. Una vez que todos estaban en círculo comenzó a hablar.
-
Lo
primero que quiero deciros es que es muy posible que uno de nosotros sea un
traidor. Solo unos pocos sabían la ubicación de Nayara. No lo he dicho en voz
alta antes para no levantar sospechas innecesarias.- miro detrás suya para
asegurarse que nadie más les escuchaba.- Tened cuidado, no hagáis nada extraño
y no os separéis en ningún momento del grupo. Nos estarán vigilando para saber cuál
es el traidor.
-
Yo os
estaré vigilando.- dijo de repente una chica un poco más baja que Santo, tenía
los ojos verdes con manchas negras, su pelo era rubio y su piel blanca, les
dedico una mirada cariñosa a todos los del grupo.- Mi nombre es Nerea y soy le
nueva integrante del vuestro grupo, espero que me tratéis bien.
-
¿Cómo es
eso de que tu nos vas a vigilar?- pregunto Anikomory .
-
Cada
grupo tendrá un nuevo compañero, solo que el resto no sabe que son espías pero
vosotros si.- se acerco a Santo y le poso el brazo por encima de su cuello
Nerea estaba a punto de decir algo más, pero de repente, se escucho un
ruido algo raro. Era un disparo. Alguien había entrado en Montsegurt, y no solo
eso, ese alguien había disparado un pistola... ¿Abría algún muerto?
martes, 22 de mayo de 2012
Secreto de clanes. Capitulo 12
Los días
transcurrieron más tranquilos de lo esperado. Santo fue haciendo amistades del
clan, poco a poco empezó a dominar todos los poderes, pero aún le quedaban los
de sus compañeros Mingrem, Senom, Anikomory
y Rears. Con este ultimo si había pasado más tiempo que con los otros
tres; pero pese a eso, no le había enseñado nada. Aunque él tampoco le pidió
que lo hiciese. Los otros tres habían estado desaparecidos para él; los veía de
vez en cuando por los pasillos de aquella especie de mansión, pero no había
tenido la oportunidad de hablar con ninguno de ellos. Un día, Santo estaba paseando y vio a Siru
hablando con ellos; al verle, Siru le izo un gesto de que se acercase y este
obedeció.
–
Creo que
ya es hora de que aprendas a saltar como Mingrem ; y a golpear como Senom.- se
giro hacia estos dos chicos, y ellos asintieron con la cabeza.- De hecho creo
que deberías empezar ahora mismo.- se acerco a una de las puertas que daban a
un patio enorme; la puerta estaba custodiada tanto por dentro como por fuera de
dos Escorpio.- Vamos; seguidme.- el grupo no tardo en responder a su llamada y
los cuatro salieron por la misma puerta que él.- Anikomory y yo estaremos vigilando que no aparezca nada
extraño mientras vosotros hacéis las practicas.- Tanto Mingrem, como Senom
asintieron y me indicaron que les siguiese.
“Estaban muy serios,
supongo por el miedo que todo teníamos, respecto a la amenaza de muerte a la
que estábamos expuestos” . Pensó Santo. De repente en el rostro de los chicos
se dibujo una sonrisa.
-Estaba deseando que llegase el momento
de poder mandar al “Elegido”.- Senom se giro hacia su hermano.- Que bien nos lo
vamos a pasar.
-No le hagas acaso a mi hermano, solo te
dice eso para rabiarte.- le explico Mingrem
a Santo, y le dedico una sonrisa.- Bueno, dejémonos de bromas y vallamos
al grano que no sabemos cuanto tiempo vamos a poder estar tranquilos.
-Tienes razón,- Santo
miro fijamente a los chicos.-¿Quien empezara?
Senom dijo con una
media sonrisa que seria él y se acerco al chico; le toco los brazos para ver si
era fuerte.
–
Valla.-
dijo con una mueca de decepción,- nos ha tocado un blandito. Veamos qué puedo
hacer.
–
Ya,
seguro que tú eres más fuerte que yo.- le reprocho Santo con un toque de
Ironía. “está intentando rabiarme otra vez, pero se va a enterar este de quién
soy yo”. Pensó el chico.- Venga déjate de cuentos y empieza con tu “clase”.
Esto último lo dijo con más rintintín que lo primero, y fue cuando saco de quicio
a Senom.
–
Muy bien,
como tu prefieras.- izo una mueca de “yo no he hecho nada malo” y se puso en
posición de combate.- Veamos si podemos hacer que esa soberbia se convierta en
fuerza. Recuerda la muerte de tu hermana y piensa que yo soy su asesino; no voy
a defenderme, así que aprovecha y pégame con todas tus fuerzas. Ah y solo hay
una norma, no puedes pegarme en la cara.- se acaricio el rostro y añadió:- Que
vivo de ella.- Santo asintió.
Cerró los ojos y se
concentro; no tardo más de unos segundos y su mirada se tiño de rabia, su
mirada se volvió picara y apretó los puños con toda la fuerza que pudo. Cogió
un poco de carrerilla y le golpeo con todas sus fuerzas en el estomago. Senom salió
volando, Mingrem tuvo que saltar unos 6
o 7 metros para poder alcanzarlo. Su hermano le miro, e izo un gesto de
complicidad; le dejo enfrente de Santo y se puso a su lado.
–
Que
lastima, has aprendido muy rápido.- se giro hacia Siru que estaba observando la
escena.- Creo que este chico ya venía con esta habilidad aprendida de casa.-
soltó una carcajada.- Bueno hermano, es tu turno, haber si a ti te dura un poco
más que a mí.
–
No le des
importancia , es que el pobre normalmente no tiene oportunidad de ser el centro
de atención.- le dio una palmada a Senom en la espalda mientras se alejaba y
luego se volvió a dirigir a Santo.- has visto antes hasta donde he saltado
¿verdad?. Pues eso para mí y para ti solo va a ser un calentamiento.
Santo asintió. “Parece
mucho más maduro que su hermano, seguro que me llevare bien con los dos, pero
con Senom me picare mucho más que con él.”. Pensó Santo.
Mingrem se acerco a una especie de palanca camuflada
entre la maleza. La acciono y el suelo se empezó a elevar, una partes más y
otras menos. Cuando todo estuvo puesto en su posición, Mingrem continúo su
explicación.
–
Supongo
que sabes lo que hay que hacer.- hecho una mirada hacia arriba.- Salta lo más
alto que puedas, especia poco a poco. Coge carrerilla si lo ves necesario.- le
recomendó el chico. Él flexiono sus rodillas de de un solo gesto llego a una de
las plataformas más bajas.- Intenta seguirme.
Santo izo caso a su
recomendación y cogió un poco de carrerilla, cuando lo vio preciso intento
saltar lo más alto que pudo. Pero para su desgracia no logro llegar hasta donde
estaba su amigo. Eso no lo decepciono, repitió la misma operación que había
hecho su compañero y estaba vez si logro alcanzarle. Estuvieron un buen rato
saltando de una plataforma a otra. Se divirtieron mucho. Pero de repente el sol
se oculto tras unas nubes y uno de los guardas que estaban en la puerta de
entrada apareció corriendo en el patio.
–
Siru, se
ha encontrado el cuerpo de una chica en la puerta
Dicho esto todos
corrimos para ver quién era. Santo la reconoció enseguida, era Nayara. Encima
de su cuerpo descansaba una nota manchada de sangre en la que se podía leer : “Nadie
estará a salvo, uno de vosotros será el siguiente.”
La amenaza de muerte
era más clara que nunca.
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