miércoles, 30 de mayo de 2012

Secreto de clanes. Capitulo 16


Mientras tanto en la casa:
“Todos estaban bastante preocupados, según les había contado Senom, la misión parecía muy peligrosa; y aun no sabían nada de sus amigos. Anikomory y Mireia habían dicho de ver una peli y así no rayarse innecesariamente. El resto opino que sería buena idea y eligieron una película. La elección fue “los juegos del hambre”. Ana María y Nerea prepararon unas palomitas mientras que Santo y Senom cogieron unas mantas. Aunque era verano ellos estaban en alto y allí por la noche las temperaturas bajaban mucho.
Una vez todo listo se dispusieron a ver la película. Senom se acomodo solo en el sillón, en cambio Santo se puso en medio de las chicas en el sofá. Aunque eran muchos cupieron bien. Un haz de luz ilumina la habitación. Durante la película estuvieron comentando lo mucho que se parecía a lo que ellos estaban viviendo; solo que a diferencia que en la “peli” si ellos morían nadie podía hacer nada al respecto. Al decir esto Santo a todos se les puso el pelo de punta. Por desgracia el chico tenía razón. Cuando terminaron de ver la proyección era muy tarde. ¡Habían pasado ya cerca de dos horas desde que sus amigos se marcharon y aun no habían dado señales de vida! Todos empezaron a preocuparse por sus compañeros. ¿Habría ocurrido algo?
En ese instante le Abrió la puerta y por ella aparecieron Mingrem y Melani sujetando a Siru por los hombros para que no Santo se cayese. Al ver esa imagen todos corrieron a ayudarles. Santo y Senom cogieron a su amigo y lo tumbaron en el sofá. Rápidamente sus compañeros les contaron lo ocurrido. Ninguno sabia que hacer. No era posible que su líder fuese a morir. ¿Cómo iban a seguir adelante sin él? Necesitaban su guía, solo Siru podía ayudarles para combatir a los Cobras. Aunque la herida había dejado de sangrar era muy profunda, y ninguno sabía nada de medicina. O eso creía. De repente Ana María se acerco a él y les pidió ayuda para quitarle la camiseta. Al hacerlo pudieron observar que la herida no tenía muy buena pinta.
–                  La daga llevaba veneno. - dijo acercándose para oler aquella especie de sustancia que se encontraba alrededor de la infección.- Pero creo que puedo curarte.
–                  ¿Cómo?- pregunto extrañada Melani.- ¿Ese es tu poder?
–                  Más o menos. Uno de mis poderes es el de retroceder en el tiempo algunas cosas. Lo he estado perfeccionando con el tiempo y creo que podría hacer que la herida volviese atrás al momento en el recibió en impacto. No hay nada seguro, pero es nuestra una opción.- el grupo había formado un círculo alrededor de ella y todos asintieron en respuesta a su incógnita.
En ese instante la chica poso sus dos manos encima de la herida. Mágicamente poco a poco se fue cerrando y curando al mismo tiempo. La fiebre de Siru, provocada por el veneno, se fue disipando. Aquello era increíble. Los presentes no pudieron contener su expresión de sorpresa. Ana María acababa de salvarle la vida a Siru. Este al ver que estaba recuperado se incorporo; en ese instante Melani que aun tenía algunas lágrimas en el rostro se abalanzo hacia él, y le beso. El grupo estallo en un sonoro “Guau” y se les escaparon algunas risas silenciosas. Siru al recuperarse de la sorpresa le dio las gracias a su “curandera” y se puso de pie. Volvía a tener la misma expresión de integridad en el rostro.
–                  Bueno chicos, hoy ha sido un día muy intenso.- dijo saliendo por la puerta e invitando al resto a seguirle.- Vamos, todos a dormir que mañana será un día igual de complicado.
Dicho esto todos subieron por las escaleras. Mireia le cogió la mano a Santo. La chica había estado muy callada durante toda la noche y su novio echaba de menos su “presencia”. Le dedico una sonrisa que ella imito. Al llegar a la habitación la chica le susurro al oído:
–                  “Tengo una sorpresa para ti”.- le echo una mirada picara y le pregunto.- ¿Te gustan las fresas?
–                  Si...- al chico esa pregunta le pillo por sorpresa.
–                  ¿Y la nata?- se acerco a él y le dio un beso largo y profundo y se alejo un poco para escuchar su respuesta.
–                  Claro.- Santo estaba a un más extrañado.- ¿A qué vienen estas preguntas?

lunes, 28 de mayo de 2012

Secreto de clanes. Capitulo 15


Ninguno dijo nada más. Todos se pusieron en marcha. Subieron en el Alfa Romeo 8C Spider de Mingrem. Era un coche bastante amplio en el que cabían todos perfectamente. Siru se acomodo en la parte trasera con Melani; y los dos hermanos se pusieron delante.
–                  ¿A donde tenemos que ir?.- pregunto Mingrem que se había puesto al volante sin saber a dónde se dirigían.
–                  Seguramente conoces el camino que hay detrás de las montañas.- El chico asintió con la cabeza.- Pues hay un camino que conduce a una pequeña casa. Allí es donde tenemos que ir.
–                   ¿ Y qué es lo que ha ocurrido?.- pregunto Senom.
–                  Han avistado a un grupo de cobras merodeando por la zona, se cree que pueden estar preparando un ataque, o intentando descubrir la posición de nuestros compañeros. Sea lo que sea, es muy peligroso, gracias por venir conmigo, sois muy valientes.- se giro hacia Melani y le dedico una sonrisa que esta le devolvió.
–                  Pues si es tan peligroso yo me voy.- dijo Senom bajándose del coche, en ese mismo instante se encontró a Anikomory que se dirija hacia ellos.- Menos mal, ya tienen sustituto.- al ver la cara de sorpresa de la chica le indico que él no iba a ir, que por favor fuese ella.
–                  Valla gallina estas hecho, pero en fin de todas formas yo también quería algo de diversión, así que me apunto. - no dijo nada más y se subió en el coche, al lado de Mingrem. Este arranco el coche y se introdujo en la oscura noche con un sordo sonido del motor.
Durante el corto trayecto Siru le explico a Anikomory lo que ocurría. La chica no mostró en ningún momento miedo, de hecho parecía que se divertía con el peligro. Muy típico de una chica con el poder de las sombras.
Al llegar Mingrem  aparco el coche bajo unos abetos que se alzaban hasta el cielo. Todo se bajsron del auto y se agruparon en rededor de Siru. Él se empezó a introducir entre la maleza, vigilando siempre que nadie los estuviera siguiendo. En un momento del camino se escucho unos golpes como de pisadas. Melani se asusto y se cogió al brazo de Siru. Mingrem  también dio un pequeño repullo y Anikomory no pudo evitar darle un golpe en el hombre, indicando que acababa de hacer el imbécil. En ese instante se escucharon de nuevo las pisadas, pero ahora estaban mucho más cerca. Estaban detrás de ellos. Ahora se daban cuenta, todo había sido una emboscada para atraerlos hasta allí; estaban rodeados.
     – Mierda es un trampa y nosotros hemos caído como moscas en la red.- se escucho lamentarse a Mingrem 
Todos estaban asustados menos Siru y Anikomory.  Estos dos cogieron la iniciativa y les indicaron a sus compañeras que se pusieran en círculo para estar preparados ante cualquier ataque. Siru cerró los ojos durante unos instantes.
–                  Por tu lado Mingrem. - le indico a su amigo. Este no tardo en reaccionar y en el momento que su enemigo se iba a  abalanzar contra él;  le cogió de los brazos con un rápido movimiento y pego un gran salto, llevándose a su contrincante consigo.- Cuidado Anikomory.- en eso instante un hombre salio de la oscuridad en dirección hacia Anikomory, ella no tardo más de una milésima y en el momento justo lanzo con sus manos una ráfaga de algo parecido a niebla oscura, bajo las manos hacia el suelo y de las sombras salieron manos que atraparon a su atacante.- Ahora es mi momento.- dijo un segundo antes de elevar a una chica que salia a su encuentro para asestarle un golpe mortal con una catana.- Es tu momento Melani, demuestranos cuál es tu poder.- La joven pudo reaccionar justo antes de ver como otra chica se abalanza hacia ella. De repente cerró los ojos y un tornado de aire, comenzó a salir desde el suelo, y con ellos levanto todas las hojas caídas; una vez que el tornado era lo suficientemente grande movió las manos en dirección al cielo y salieron volando todos los enemigos con los que acababan de luchar.
–                  Guau, eso ha sido increíble. Nunca imagine que tu poder seria el del viento.- le dijo con una gran sonrisa Anikomory.- es muy difícil de obtener, tienes mucha suerte.
Gracias,- la chica empezó a sonrojarse. 

sábado, 26 de mayo de 2012

Secreto de Clanes. Capitulo 14


Todos los grupos se dispersaron, fueron corriendo hacia el lugar de donde provenía aquel disparo. Santo pudo ver que un charco de sangre empapaba la alfombra del salón. Varios Escorpión se puso alrededor del hombre. Siru que llego más tarde se izo paso entre la gente y cayó de rodillas al verle. El muerto era el hombre que hace unos instantes había estado dando indicaciones a su lado. La sala estallo en un gran murmullo. Nerea se le acerco al oído y le dijo en voz baja a Santo que ese hombre era su padre. El chico se quedo sin palabras; era obvio que no sabía que decir, aquella información lo hay dejado de piedra. Un par de hombres altos cogieron a Siru por los hombros y le ayudaron a levantarse, mientras otros dos más retiraban el cuerpo. Siru se retiro a su habitación. Estuvo unos minutos allí, intentando tranquilizarse. “Dos muertos en un solo día ¿Cómo es posible? Y encima dentro de Montsegurt, esto cada vez se pone más peligroso”. Pensó Santo. De repente Siru apareció en el salón, y miro a todos los presentes.
-        ¿Quién no estaba con los demás grupos?- observo a todos, para ver la expresión de sus caras.- Quien estuviese solo, ese es el asesino.- izo una pequeña pausa al ver que el tono de su voz se estaba volviendo demasiado acusador.- Que den un paso a delante todos aquellos que se habían ausentado de la sala.
Se adelantaron dos chicas. Una de las chicas tenía la tez morena, sus ojos eran de color negro precioso y su pelo largo y castaño. No era ni demasiado alta ni muy baja, era de una altura media su nombre era Ana María; la otra chica estaba junto a ella, eran de igual estatura, tenía el pelo negro y los ojos verdes, su piel era de un tono claro. Su nombre era Melani Las dos estaban muy nerviosas, las podían acusar de ser las asesinas, y en ese caso… no creo que lo fuesen a pasar muy bien.
-        ¿Por qué no estabais con el resto de grupos?- Siru al ver a las posible culpables denegó toda esperanza, pero aun así quería asegurarse.
-        Nayara era una muy buena amiga nuestra y no podíamos soportar la idea de que hubiese muerto.- empezó a explicar Ana María.
-        Nos fuimos a la habitación para intentar calmarnos.- Melani no pudo evitar ponerse a llorar al recordar la imagen de su amiga en el suelo.
-        Yo puedo asegurar eso.- dijo uno de los guardas que estaba en la puerta.- Yo mismo las acompañe hasta su habitación.- izo una pausa.- Ese fue el momento en el que el asesino aprovecho para disparar.
-        Eso solo significa que el asesino no era de los nuestro, si no uno de fuera.- puntualizo Anikomory.
-        Exacto.- afirmo Nany.- Pero fuese quien fuese estaba vigilando y aprovecho el momento justo para realizar el asesinato
-        Eso indica que Montsegurt, no están seguro.- la sala estallo en un gran alborozo ante aquel alegato.
-        Detesto decirlo, pero tienes razón Rears.- Siru le dio la razón.- pero esto solo debe significar que tendremos que estar más atentos, por ahora las medidas tomadas van a ser las mismas.- se llevo las manos a la cara para limpiarse algunas lagrimas que le caían de los ojos.- Pero en vez de que todos los grupos estén aquí, se les asignara una casa para que convivan allí. Los líderes de cada uno de los grupos os dirán donde vais a vivir a partir de ahora. Podréis recoger objetos personales para llevároslo, pero rápido. Antes de medianoche Montsegurt debe estar con solo dos pares de vosotros. ¿Entendido?-Todos contestaron con un sonoro “si” y se fueron hacia sus estancias a recoger lo que necesitaban. Siru se acercó hacia Ana María y Melani.- Vosotras iréis con mi grupo.- le indico el lugar donde esperaba Nerea a sus compañeros; esta las saludo con la mano y les dedico una sonrisa.
-        De acuerdo, iremos enseguida. Gracias por creer nuestra versión.- Melani, se acercó a él y le dio un beso en la mejilla.- Mucho ánimo.- se alejo detrás de su amiga y desapareció tras la puerta que daba a las habitaciones.
Como estaba previsto Montsegurt quedo casi vacio antes de lo esperado. Al grupo de Santo le asignaron una gran casa en medio de la naturaleza. Por fuera parecía un destartalado cortijo pero una vez dentro se podía apreciar que era bastante lujoso. Todos se acomodaron en sus habitaciones. A partir de ese momento iban a pasar mucho tiempo juntos. A todos les hacia mucha ilusión.
Después de la cena estuvieron conversando, cada cual contaba un poco de su vida y así se empezaron a conocer más. Cuando se iban a echar a dormir, de repente sonó el teléfono. El grupo se miro unos a otros con gesto de miedo. ¿Qué abra ocurrido?
Siru no tardo más y lo contesto. Hablo durante unos minutos sin cambiar su expresión seria de la cara. Cuando colgó solo dijo:
-        Tres de vosotros me vais a acompañar.- Mingrem, Senom, y Melani se adelantaron para indicar que serian ellos.- esta vez no dejare que nadie más muera. 

jueves, 24 de mayo de 2012

Secreto de clanes. Capitulo 13


Todos se quedaron mudos al ver aquella imagen, y allí seguía el cuerpo, sin que nadie se atreviese a mencionar palabra; solo guardaban un pacto de silencio no escrito. De repente un hombre alto se izo paso entre la multitud que observaba la escena. Era más alto que Santo le sacaba una cabeza; también llevaba el uniforme, pero a diferencia del resto, el suyo era de un color más oscuro; su rostro demostraba seriedad que utilizaba para ocultar su notable tristeza, se acerco a la chica que yacía inerte en el suelo y con un gesto de educación le cerró los ojos que aun permanecían abiertos; Nayara tenía marcas en el cuello; parecía como si la hubiesen intentado asfixiar pero también tenía un profundo corte el tórax; por lo que era más posible que hubiese muerto por desangramiento, pero, no era totalmente seguro aquella afirmación. La sangre con la que estaba escrita la carta era de la chica, eso sí era seguro. “Malditos asesinos, atacan a los más débiles, debería matarlos a todos”. Pensó Santo. Mireia, que había podido leer los pensamientos del chico, se acerco a él y lo abrazo, sin dejar de mirar la imagen de la sangre cayendo en el suelo del cuerpo de Nayara. Y le susurro al oído:
-        No te sulfures aun, eso es lo que ellos pretenden que nos ciegue la ira; ya tendrás momento de llevar acabo tu venganza.- le cogió de la mano y lo llevo a dentro de la mansión.- Ahora tenemos que tener cuidado nosotros, su amenaza es que el próximo será uno de nosotros, tenemos que protegernos;- hecho una mirada a la puerta abierta que daba al exterior.- Tengo un mal presentimiento.
-        No tienes de que temer.- Santo había notado el miedo de su amada y la beso para tranquilizarla.- no me separare de ti en ningún momento, no te pasara nada.- le cogió las dos manos; y le miro directamente a los ojos.- Te prometo que nadie te tocara mientras yo siga respirando.- izo una breve pausa para ver la expresión de Mireia.- Yo...yo...
En ese instante Siru apareció llego de ira en el salón, un numeroso grupo de Escorpión le seguía de cerca. Se puso en el centro de la sala y todos alrededor de el, esperando a oír sus sabias palabras; el hombre de antes también estaba a su lado. Ambos Tenían aspecto de serios y al mismo tiempo no podían contener las lágrimas, por lo que acababa de ocurrir.

     – Al parecer lo Cobras no distinguen entre clanes, como hemos podido ver atacan a todos...- la voz se le rompió y tuvo que hacer una pausa para contenerse las lágrimas.-A partir de ahora se formaran grupos para que protejan a otros clanes.
    – El resto de clanes también se dividirá en grupos, y se esconderá en lugares secretos que solo los grupos encargados de su protección deben saber, así que ninguno podrá decir su ubicación.- paso por cada uno de los miembros con la mirada.- Ahora los “sabios” os dirán cuales serán los grupos de protección.
Dicho esto todos se dispersaron y se acercaron a otros hombres que Tenían la misma ropa que Siru. Hablaban en grupos y se escuchaba un curioso murmullo.
Siru se acerco a ellos y les indico con un gesto de brazos que se acercaran. Una vez que todos estaban en círculo comenzó a hablar.
-        Lo primero que quiero deciros es que es muy posible que uno de nosotros sea un traidor. Solo unos pocos sabían la ubicación de Nayara. No lo he dicho en voz alta antes para no levantar sospechas innecesarias.- miro detrás suya para asegurarse que nadie más les escuchaba.- Tened cuidado, no hagáis nada extraño y no os separéis en ningún momento del grupo. Nos estarán vigilando para saber cuál es el traidor.
-        Yo os estaré vigilando.- dijo de repente una chica un poco más baja que Santo, tenía los ojos verdes con manchas negras, su pelo era rubio y su piel blanca, les dedico una mirada cariñosa a todos los del grupo.- Mi nombre es Nerea y soy le nueva integrante del vuestro grupo, espero que me tratéis bien.
-        ¿Cómo es eso de que tu nos vas a vigilar?- pregunto Anikomory .
-        Cada grupo tendrá un nuevo compañero, solo que el resto no sabe que son espías pero vosotros si.- se acerco a Santo y le poso el brazo por encima de su cuello
Nerea estaba a punto de decir algo más, pero de repente, se escucho un ruido algo raro. Era un disparo. Alguien había entrado en Montsegurt, y no solo eso, ese alguien había disparado un pistola... ¿Abría algún muerto?

martes, 22 de mayo de 2012

Secreto de clanes. Capitulo 12


Los días transcurrieron más tranquilos de lo esperado. Santo fue haciendo amistades del clan, poco a poco empezó a dominar todos los poderes, pero aún le quedaban los de sus compañeros Mingrem, Senom, Anikomory   y Rears. Con este ultimo si había pasado más tiempo que con los otros tres; pero pese a eso, no le había enseñado nada. Aunque él tampoco le pidió que lo hiciese. Los otros tres habían estado desaparecidos para él; los veía de vez en cuando por los pasillos de aquella especie de mansión, pero no había tenido la oportunidad de hablar con ninguno de ellos.  Un día, Santo estaba paseando y vio a Siru hablando con ellos; al verle, Siru le izo un gesto de que se acercase y este obedeció.
–                  Creo que ya es hora de que aprendas a saltar como Mingrem ; y a golpear como Senom.- se giro hacia estos dos chicos, y ellos asintieron con la cabeza.- De hecho creo que deberías empezar ahora mismo.- se acerco a una de las puertas que daban a un patio enorme; la puerta estaba custodiada tanto por dentro como por fuera de dos Escorpio.- Vamos; seguidme.- el grupo no tardo en responder a su llamada y los cuatro salieron por la misma puerta que él.- Anikomory  y yo estaremos vigilando que no aparezca nada extraño mientras vosotros hacéis las practicas.- Tanto Mingrem, como Senom asintieron y me indicaron que les siguiese.
“Estaban muy serios, supongo por el miedo que todo teníamos, respecto a la amenaza de muerte a la que estábamos expuestos” . Pensó Santo. De repente en el rostro de los chicos se dibujo una sonrisa.
       -Estaba deseando que llegase el momento de poder mandar al “Elegido”.- Senom se giro hacia su hermano.- Que bien nos lo vamos a pasar.
       -No le hagas acaso a mi hermano, solo te dice eso para rabiarte.- le explico Mingrem  a Santo, y le dedico una sonrisa.- Bueno, dejémonos de bromas y vallamos al grano que no sabemos cuanto tiempo vamos a poder estar tranquilos.
-Tienes razón,- Santo miro fijamente a los chicos.-¿Quien empezara?
Senom dijo con una media sonrisa que seria él y se acerco al chico; le toco los brazos para ver si era fuerte.
–                  Valla.- dijo con una mueca de decepción,- nos ha tocado un blandito. Veamos qué puedo hacer.
–                  Ya, seguro que tú eres más fuerte que yo.- le reprocho Santo con un toque de Ironía. “está intentando rabiarme otra vez, pero se va a enterar este de quién soy yo”. Pensó el chico.- Venga déjate de cuentos y empieza con tu “clase”. Esto último lo dijo con más rintintín que lo primero, y fue cuando saco de quicio a Senom.
–                  Muy bien, como tu prefieras.- izo una mueca de “yo no he hecho nada malo” y se puso en posición de combate.- Veamos si podemos hacer que esa soberbia se convierta en fuerza. Recuerda la muerte de tu hermana y piensa que yo soy su asesino; no voy a defenderme, así que aprovecha y pégame con todas tus fuerzas. Ah y solo hay una norma, no puedes pegarme en la cara.- se acaricio el rostro y añadió:- Que vivo de ella.- Santo asintió.
Cerró los ojos y se concentro; no tardo más de unos segundos y su mirada se tiño de rabia, su mirada se volvió picara y apretó los puños con toda la fuerza que pudo. Cogió un poco de carrerilla y le golpeo con todas sus fuerzas en el estomago. Senom salió volando, Mingrem  tuvo que saltar unos 6 o 7 metros para poder alcanzarlo. Su hermano le miro, e izo un gesto de complicidad; le dejo enfrente de Santo y se puso a su lado.
–                  Que lastima, has aprendido muy rápido.- se giro hacia Siru que estaba observando la escena.- Creo que este chico ya venía con esta habilidad aprendida de casa.- soltó una carcajada.- Bueno hermano, es tu turno, haber si a ti te dura un poco más que a mí.
–                  No le des importancia , es que el pobre normalmente no tiene oportunidad de ser el centro de atención.- le dio una palmada a Senom en la espalda mientras se alejaba y luego se volvió a dirigir a Santo.- has visto antes hasta donde he saltado ¿verdad?. Pues eso para mí y para ti solo va a ser un calentamiento.
Santo asintió. “Parece mucho más maduro que su hermano, seguro que me llevare bien con los dos, pero con Senom me picare mucho más que con él.”. Pensó Santo.
Mingrem  se acerco a una especie de palanca camuflada entre la maleza. La acciono y el suelo se empezó a elevar, una partes más y otras menos. Cuando todo estuvo puesto en su posición, Mingrem continúo su explicación.
–                  Supongo que sabes lo que hay que hacer.- hecho una mirada hacia arriba.- Salta lo más alto que puedas, especia poco a poco. Coge carrerilla si lo ves necesario.- le recomendó el chico. Él flexiono sus rodillas de de un solo gesto llego a una de las plataformas más bajas.- Intenta seguirme.
Santo izo caso a su recomendación y cogió un poco de carrerilla, cuando lo vio preciso intento saltar lo más alto que pudo. Pero para su desgracia no logro llegar hasta donde estaba su amigo. Eso no lo decepciono, repitió la misma operación que había hecho su compañero y estaba vez si logro alcanzarle. Estuvieron un buen rato saltando de una plataforma a otra. Se divirtieron mucho. Pero de repente el sol se oculto tras unas nubes y uno de los guardas que estaban en la puerta de entrada apareció corriendo en el patio.
–                  Siru, se ha encontrado el cuerpo de una chica en la puerta
Dicho esto todos corrimos para ver quién era. Santo la reconoció enseguida, era Nayara. Encima de su cuerpo descansaba una nota manchada de sangre en la que se podía leer : “Nadie estará a salvo, uno de vosotros será el siguiente.”
La amenaza de muerte era más clara que nunca.


lunes, 21 de mayo de 2012

Disculpen

Disculpen, pero no puedo subir capítulos todos los días como desearía, apatir de ahora los subiré cada dos días, Espero que no les moleste mucho y disculpen las molestias.

domingo, 20 de mayo de 2012

Secreto de Clanes. Capitulo 11


En ese mismo instante; en otra parte de la ciudad; un hombre esperaba dentro de un coche, entre la oscuridad se vislumbró a un figura que se acercaba hacia él. Le entrego una carta en la que ponía en letras rojas: “El sicario a comenzado, el juicio está cerca.”  Una vez entregada la carta se dio media vuelta y desapareció por el mismo sitio por el que había aparecido. El único tono de color en aquella sombra; unos ojos azules como el cielo.
Mientras tanto en la habitación de Mireia:
-        ¿Qué ha pasado Santo? ¿Por qué llorar?- se acercó al chico que estaba sentado en el suelo; desconsolado.
-        Mi hermana… Mi hermana ha sido asesinada.- contesto Santo con hilo de voz. – en ese momento Siru apareció por la puerta de la sala.
-        Santo, ya he recibido la noticia.- se volvió hacia Mireia. – Ha sido cosa de los Cobras. Intentan destruirle emocionalmente.
-        Pues no lo van a conseguir.-dijo Santo levantándose del suelo y secándose algunas lagrimas que aun le corrían por la mejilla. – Voy a vengar su muerte.-miro fijamente a Siru.- ¿Quién ha sido su verdugo?
-        No lo sabemos, no creímos que fuesen a atacarla, así que no la estábamos protegiendo. ¿Quién iba a pensar que fuesen tan cobardes como para atacar a una chica indefensa?- se acerco hacia el chico y le posó la mano en su hombro.- estate tranquilo que su muerte no quedara impune. Investigaremos sobre su muerte y te ayudaremos a vengarte.-izo una breve pausa para ver la expresión en el rostro del chico- Pero ahora es más urgente que termines de dominar todos los poderes más básicos; pronto entraremos en combate;- lanzo una largo suspiro al aire- y esta vez no va a ser fácil la victoria-tomó otra vez aire y miro al la inmensidad del cielo que se veía desde la ventana.- Pero lucharemos con todas nuestras fuerzas para que esos asesinos no se salgan con la suya. No abra más muertes de inocentes.
-        Debemos prepararnos.- le interrumpió Mireia, pasándole una gran mochila con ropa a Santo.- Ten, a partir de ahora todos corremos un gran peligro. Debemos protegernos en Montsegurt. Estaremos allí hasta que sea el día del combate.- Siru asintió con la cabeza y todos salieron de la casa, se montaron en el Lotus Elise 111S, era un coche deportivo plano, de color amarillo; “La verdad no me esperaba un coche tan agresivo para Siru; creía que tendría algo más clásico”. Pensó Santo. El coche era más espacioso de lo que parecía desde el exterior. La pareja se acomodo en la parte trasera. Santo aun estaba impactado por la pérdida de su hermana mayor. Desde la muerte de su madre habían estado muy unidos, pero hacia un par de meses que ella se fue a estudiar fuera de España y perdieron un poco el contacto. Siru metió la tercera marcha y el coche se comenzó a mover. Durante la travesía no hubo apenas conversación; ninguno sabia de que tema hablar, así que todos optaron por permanecer el silencio. Al llegar a Montsegurt, bajador del vehículo y se aproximaron a una puerta camuflada en la roca de la montaña. Siru aparto algunas flores que tapaban un cuadro donde introdujo una especia de contraseña. La puerta se abrió con sigilo. Los tres se metieron por ella.  Daba a un  pasillo estrecho donde solo se podía caminar de uno en uno; subieron por unas escaleras y se toparon con otra puerta, Siru izo la misma operación que al principio. Al abrirse la puerta se encontraron con una gran sala que le recordaba mucho a la primera que vio antes de que toda esta aventura comenzara. Allí esperaba todo el grupo de guerreros Escorpio, al ver a Santo todo se giraron. Iban a decir algo pero Siru no les dio la oportunidad.
-        Todos a sus habitaciones. Y a partir de este momento, nadie podrá salir de aquí si no va acompañado de quien yo les diga. Si vais solos fuera de este lugar, es muy posible de que no volváis con vida. Todos estáis en peligro de muerte.- seguro hacia Santo y Mireia.- Y sobre todo, tu Santo; ve con mucho cuidado; no te separes de ella.- se acercó a su oído, después de asegurarse de que todos lo demás se habían marchado de la sala.- Es muy posible que uno de los integrantes de nuestro grupo este buscando tu destrucción. 

viernes, 18 de mayo de 2012

Secreto de clanes. Capitulo 10


Nany dejo el coche en la acera que daba a la casa de Mireia. El porche estaba con la luz encendida, como el primer día que él entro por primera vez, en aquella casa.
-        Bueno, espero que te haya gustado la clase de hoy.- dijo Nany como despedía.- Si quieres mañana podemos quedar todos para irnos juntos al instituto y así nos vas conociendo mas.
-        Me encantaría. Muchas gracias por todo lo que me has enseñado hoy.- le acerco y le dio un beso en la mejilla.- Adeu.- se bajo del coche y se despidió con la mano.
No tardo mucho en llegar al portal de la casa y tocar al timbre. Mireia la abrió la puerta con una sonrisa de oreja a oreja y lo recibió con un abrazo.
-        ¿Cómo fue el día?- le cogió de la mano y ambos se dirigieron al salón, la comida estaba sobre la mesa, como el otro día.
Se sentaron a comer. Había unos macarrones gratinados, tenían muy buena pinta.
-        Pues la verdad es que muy bien, he conseguido dominar el poder de la súper velocidad. Y me he divertido mucho con Nany, ella es muy simpática.- se llevo un puñado de macarrones a la boca.
-        Me alegro mucho, sabía que lo ibas a conseguir.-miro hacia el plato del chico que estaba ya medio vacío.- ¿están ricos?
-        Si, te han salido buenísimos. Estas hecha toda un experta.- bajo el tenedor y la miro fijamente.- ¿Oye y cuál es tu don?
-        ¿El mío?- la pregunta la había pillado por sorpresa.- Pues… es leer la mente; para saber los movimientos que va a hacer mi contrincante; y el poder de dominar a la naturaleza, es muy útil en el ring, puesto que el suelo es de tierra; y hay ocasiones en las que puedo ver el futuro, pero es algo que me cuesta mucho.- Dicho esto volvió a comer.
-        Un momento… Si lees el pensamiento, sabias lo que te iba a responder ¿no?- Mireia iba a responder pero Santo no le dio tiempo.- Entonces, ¿porque me obligaste a responderte?
-        Bueno.- la chica no pudo evitar sonrojarse.- Hay veces en las que el pensamiento cambia y yo me quería asegurar…- intento parecer convincente, pero Santo no se lo creyó.
-        Ya… escusas, tu lo que querías es oírlo de mi boca ¿verdad?- se levanto y recogió su plato y su vaso, Mireia izo lo mismo y ambos fueron hacia la cocina.
-        Puede ser…- al ver la mirada de asesino que le lanzaba el chico, ella cambio su tono de voz y lo volvió más dulce; se acercó a él y le beso.- ¿Me perdonas?
-        De acuerdo, pero que coste que solo lo hago por ser tu.- le devolvió aquel beso y la cocina se quedo en silencio durante el tiempo en el que sus almas se unieron en una sola, y como único testigo la oscuridad.- Yo tengo mucho sueño, además, mañana hay que madrugar; ¿Qué te parece si vos vamos a dormir?- le cogió la mano y se la acaricio.
-        Me parece bastante bien, yo también estoy cansada.- subieron las escaleras cogidos de la mano.
Al llegar a la habitación empezaron a cambiarse de ropa, hablaron un rato sentados en la cama y escuchando música. Se besaron con la misma ternura, con la que acaricia el viento a las flores del campo.
-        Adivina.- bromeo Santo.- ¿Sabes en lo que estoy pesando?- le dedico un guiño.
-        Sí, pero yo no estoy pensando en lo mismo que tu. Deberíamos esperar un poco más, en verdad; no nos conocemos tanto. Solo tenemos recuerdos de cuando éramos pequeños y es obvio que hemos cambiado mucho.- Explico la chica, mientras se metía en la cama.
-        Como prefieras. Tienes toda la razón, te esperare todo lo que me pidas pequeña.- le dio un beso corto en los labios; pero cuando estaba a punto de dormirse; sonó el teléfono.
El chico contesto, pero de repente se puso a llorar.
-        No puede ser, no ha podido ocurrir.- fue lo único que logro articular, antes de echarse a llorar. 

jueves, 17 de mayo de 2012

Secreto de Clanes. Capitulo 9


–                  Creo que ya es muy tarde, deberíamos descansar.- le dijo el chico intentando escaparse de la respuesta.
–                  No es tan tarde, Además tenemos que cenar, así que me lo puedes decir mientras cenamos.- le introdujo en el comedor y allí se acomodo en una silla; la mesa estaba puesta de una manera muy cuidadosa.
–                  Si así lo prefieres, te lo diré.- no sabía que responderle.- como antes te iba diciendo... me gustaría que fuésemos algo más que amigos, pero tengo miedo a perder la amistad contigo. Así que en verdad no sé muy bien lo que quiero.
–                  Mira en tu corazón y dime que sientes.- se acerco a él y le beso. Se besaron mutuamente.
–                  Deberíamos intentarlo.- después de ese beso lo tenía muy claro, estaba enamorado.
Después de cenar estuvieron viendo la película de “Soy leyenda” y luego, se fueron a dormir.
A la mañana siguiente Nany tocó temprano a casa de Mireia. Pues ella y Santo tendrían que pasar el día juntos si quería aprender algo.
–                  Vamos ya flojo que tenemos mucho que hacer hoy.- le dijo Nany dándole una palmada cariñosa en la espalda.
–                  Ya voy, ya voy; no me metas tanta prisa que el día es muy largo.- cogió una mochila con un poco de ropa y salió de la casa.- ¿A dónde vamos a ir?
–                  A correr por supuesto, como si no vas a poder ser tan bueno como yo.- dijo sin demostrar demasiada modestia.
–                  Hasta ahí llego pero pregunto por donde vamos a ir a correr.- le respondió con la misma soberbia que ella.
–                  Iremos al bosque, no hay mejor lugar para entrenarse que entre la naturaleza. Conociéndote seguro que te gusta. - le guiño el ojo y le indico que se subiera al coche.
Santo le dedico una última mirada a la casa de Mireia y con un suspiro le metió en el Ferrari Enzo y se acomodo en el asiento del copiloto. El trayecto hacia el bosque fue largo, pues ellos vivían cerca de la costa. Transcurrió rápido, al principio no hablaban cada uno estaba en su mundo, pero una vez despejados comenzaron a conversar. Se contaron algunas anécdotas y recordaron viejos amores.
“Parecía una chica estupenda, seguro que siempre tenía razones para sonreír, era un poco cansina y siempre se estaba metiendo con el chico, pero aun así le encantaba pasar el tiempo con ella. Le caía muy bien y esperaba que llegase a ser su mejor amiga.”
- Ya hemos llegado.- aparco el coche bajo de unos altos pinos y ambos salieron del auto.- ¿Es bonito verdad?
-Lo cierto es que si, esto es genial, pero veo demasiados arboles como para alcanzar tan alta velocidad.- señalo al grupo de arboles que más cerca le pillaban y luego se giro hacia Nany.- No sé si ha sido buena idea venir aquí para entrenar.
- Tu solo confía en mí, que para algo yo soy la maestra.- fue hacia el maletero del coche. Para ser tan lujoso y parte trasera era verdaderamente estrecha. Ten tus zapatillas, póntelas.- Le dijo tirándole una bolsa de deporte que Santo se había traído.
No dijo nada, simplemente asintió con la cabeza y la obedeció con buena cara.
-        Empezaremos con algo sencillo, yo iré delante y tu deberás seguir mi ritmo, esquivando los arboles, claro. ¿Crees que serás capaz?
-        Intenta sorprenderme.- con esta última frase, la chica comenzó a correr y Santo detrás suya.
Al principio no le costaba gran cosa seguir su ritmo, pero cada vez iba subiendo la velocidad y a él le costaba más esquivar los arboles que se cruzaban en su camino; pero no se iba a quedar atrás; no, ni mucho menos. Al poco tiempo empezó a sentir que sus piernas iban más rápido de lo que estaba acostumbrado, que su mente solo se encargaba de visualizar las cosas que tenía a su alrededor y que su tren inferior iba por otra parte.
-        Nany, ¿qué me está pasando?, es como si no pudiese dirigir a mis piernas.- dijo el chico con un tono de miedo en la voz.- pero cuando intento ver a la joven, pudo observar que ya iba tan rápido como aquel día en Montsegurt.”Estoy corriendo a la misma velocidad que ella, lo he conseguido, he dominado la supe velocidad, y todo gracias a Nany, si no fuera por lo mucho que me ha picado diciéndome que lo no conseguiría de seguro no lo hubiese logrado.
Estuvieron un rato mas corriendo; echando carreras; esquivando arboles; yendo de un lado a otro a la velocidad de la luz. Aquello era estupendo.
Cuando empezó a anochecer volvieron al coche. La conversación de vuelta era de lo más animada. Santo no salía de su asombro y Nany se lo pasaba muy bien viendo alucinar al chico. El trayecto se le izo muy corto. Santo disfrutaba muchísimo de su compañía y de seguro le hubiese gustado estar un rato mas hablando con ella. Pero ya era muy tarde y mañana tenia instituto. “Otra vez a la aburrida rutina”. Pensó el chico.” Lo único que me anima es saber que voy a pasar las 24 horas con Mireia y gran parte del día con mis nuevos amigos. Pero no me gusta la idea de tener que estar 5 interminables días sin aprender ningún otro don… se me va a hacer la semana larguísima, espero poder sobrevivir”.
Pero lo que él no sabía es que una sombra de muerte estaba acechándole y que cuando menos lo esperara y va a quitarle la vida a su ser más querido. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Secreto de Clanes. Capitulo 8


–                  Pero ¿ tu de donde sales?.- pregunto Santo que se había quedado impresionado.
–                  He estado todo el tiempo aquí, pero como estabais en vuestro mundo no me habéis visto.- se dirijo a Rears y Mireia.- Vosotros deberíais iros.- los chicos asintieron y emprendieron el regreso al “aparcamiento”.
–                  Bueno, y ¿por donde vamos a empezar?.- soltó, sin preocuparse de disimular su mala gana a que alguien le enseñarse a él como se debe luchar.
–                  Comprendo que no te hace gracia todo esto, pero las normas, y las habilidades son muy distintas las que tu estas acostumbrado.- explico al chico, pues Siru había notado su tono de ironía.
“La verdad es que Siru me cae bien, parece muy maduro y no se como lo hace, pero siempre esta donde menos te lo esperas”.Pensó Santo. “Aunque hay veces que es un poco raro. Pero eso es lo de menos, lo importante es de que me alegro de que si hay alguien que me tenga que hacer quedar mal esa él.”
–                  Empezaremos por ver que habilidades tienes ya aprendidas sin saberlo.- dicho esto cogió varias espadas que tenia a su izquierda y se las tiro; el chico puso sus dos manos en la cara para protegerse del impacto, pero para su sorpresa no recibió ningún golpe. Cuando abrió los ojos, pudo observar que las armas que hace unos segundos Siru le había tirado estaban allí, congeladas, levitando en el aire.- Lo que me imaginaba, tienes el don de la congelación ya aprendido.
–                  Y ¿de que sirve esto.?- al bajar las manos, dos de las espadas se posaron en ellas; y las otras dos cayeron al suelo, haciendo un gran estruendo.
–                  Ahora lo veras; lánzalas había mi.- le ordeno Siru.
Santo izo lo que le había pedido, le lanzo primero una que el hombre la cogió pasando el brazo por su cara antes de que llegase a chocar; luego le tiro la otra, e izo la misma operación.
–                  Como veras, pues eres listo, puede servirte de mucho, entre otras cosas para defenderte si tu adversario de lanza objetos; y no solo sirve con las armas; en el caso de que te echasen arena, barro o algo de eso, también puedes congelarlo; e incluso con un poco más de practica podrás detener golpes que te intenten dar con los puños o las piernas.
–                  Eso esta bien, pero¿ y si me lo hacen a mi; y me congelan?
–                  Para eso esta el poder del fuego, pero eso lo aprenderás más adelante, primero debemos terminar la clase de hoy.- especifico Siru. - Bien una vez aclarado tu duda vamos a pasar a la siguiente fase. Voy a llamar a Nany para que ella te haga un demostración.- dicho esto salio corriendo y bajo por las escaleras a una gran velocidad; en menos de medio minuto estaba allí con la chica.- Nany va a correr lo más rápido que pueda y tu deberás relántizarla. ¿Lo has entendido?.- pregunto Siru al joven para estar seguro de que lo comprendía.
–                  Por supuesto;- se dirijo a Nany- empieza a correr cuando quieras.
Dicho esto la chica obedeció, se movía tan rápido que no se le podía ver; pero ese no era un problema para Santo. Concentro la mirada en un lugar de aquel sitio, donde, aparentemente, no había nada. Pero de repente se empezó a vislumbrar algo. ¡ Era Nany! ¡Si, Santo había conseguido detener a la chica! El chico esperaba que estuviese destrozada después de lo mucho que había corrido, pero se equivocaba, pues ella estaba tan relajada como al principio.
–                  Muy bien hecho.- Nany se acerco a él y le poso la mano en su hombro.- no esperaba que fueses capaz de lograrlo.
–                  Gracias por tu apoyo.- contesto en un tono sarcástico Santo.
–                  Ella es así, te iras acostumbrando.- le indico Siru.- lo mejor es que no le des importancia a sus criticas.- le aconsejo.- la próxima lección no te la daré yo.- se giro hacia Nany.- si no ella, pues te deberá enseñar a correr tan rápido como acabas de ver. ¿Crees que seras capaz?- le desafío con la mirada.
–                  Por supuesto que si.
–                  Entonces solo debo desearte suerte, no solo por el reto que supone aprender algo tan complicado como es la súper-velocidad, si no más bien por tener que convivir 24 horas con ella.- le dedico una sonrisa a la chica, antes de girarse hacia Santo.
–                  Oye, una pregunta, ¿por que se debe pasar un día entero con la persona que va a ser tu tutora?
–                  Para que veas como es esa persona que, entre otras cosas, para que la aguantes más cuando te este dando clase.- dicho esto salio por el mismo lugar por donde ellos habían entrado.
–                  Bueno, ya es muy tarde.- miro al cielo que se había oscurecido dejando sitio para la luna y las estrellas.- deberíamos irnos ya a mi casa para descansar.
–                  Si tienes razón.- ambos bajaron las escaleras y se subieron a un ferrari enzo de color gris plateado.
El trayecto hacia su casa se le izo muy familiar. Normal, se dirigían a casa de Mireia.
     – ¿Por que paramos aquí?.- pregunto Santo que no salia de su asombro.
     – Creo que prefieres dormir con ella. Además, le tienes que responder a una pregunta que te izo esta tarde.- le dedico una sonrisa cariñosa.- Elije bien lo que le dices, ella lo va a aceptar, no lo dudes.- le invito a salir del coche, pero antes se despidió de el con un beso en la mejilla.
Observo durante un instante como el coche se separaba de la acera y se camuflaba con la oscuridad. Se acerco a la puerta de la casa y la golpeo para llamar, le abrió Mireia, con una sonrisa de oreja a oreja.
     –  Ahora eres tu quien me debes una explicación.- le dijo la chica tomándole de la mano e invitándole a entrar.

martes, 15 de mayo de 2012

Secreto de Clanes. Capitulo 7


En el instante que Santo iba a terminar la frase Rears apareció por la puerta del jardín. “Que oportuno”. Pensó Mireia.
–                  ¿Que tal chicos?.- les dedico un guiño, pero la respuesta fue una cara de mal gusto.- ¿interrumpo algo?
–                  No, para nada.- dijo Santo poniéndose de pie, sabiendo que se acababa de librar de decir algo en lo que se podía haber equivocado.
–                  Vienes temprano.- Mireia miro la hora de su reloj.- creía que habíamos quedado a las 8 y son las 6. ¿Tanta prisa tienes?
–                  No, pero, pensé que podíamos hablar un poco antes de ir a Montsegurt.- se acerco a Santo y le saludo, luego le dedico una mirada de complicidad a Mireia y les indico a ambos que salieran a la calle.
–                  Valla cochecito que te has pillado brother.- el coche que les esperaba en la puerta de su casa era un lamborghini negro con unos detalles dorados y plateados chulísimos.
–                  Si eres un buen luchador te lo regalan.- bromeo Rears.
–                  Entonces ¿como es que te lo han dado a ti?.-con eso,Santo callo la risa del chico.- es broma tío, no te enfades- le paso el brazo por su cuello y le despeino cariñosamente el pelo, después con un rápido movimiento de muñeca le quieto las llaves que llevaba en la mano y se introdujo en el coche, Mireia se puso en el lado del copiloto.- Pero me parece que hoy voy a conducir yo.
–                  Bueno,- Rears seguía un poco confuso por todo lo que acababa de pasar.- pero no te acostumbres. Dicho esto se acomodo en la parte trasera del coche.
Santo, ajusto el retrovisor y el asiento, puso las llaves en el contacto, con un toque encendió la radio; sonaba un tema de Rap, era del artista Santaflow, el tema más fuego. “Era justo lo que estaba buscando, una canción con ritmo”. Pensó Santo. Giro con suavidad las llaves para poner en marcha el coche, lo separo de la acera y se pusieron en marcha, el sonido del motor se sincronizaba con la musica.
–                  ¿A donde vamos chicos?.- pregunto Santo que se había puesto al volante sin saber a donde se dirigía.
–                  Tranquilo Cielo, yo te iré indicando por donde debes tirar.- dicho esto le puso la mano en la pierna, Santo se giro hacia ella y le dedico una sonrisa que ella respondió con una risa sorda.
El viaje duro una hora y media. Pero a todos se les izo muy corto. Estuvieron todo el rato conversando y gastándose bromas entre todos. Santo enseguida calo a Rears, tenia cara de niño bueno, y de hecho lo era, dudaba que alguien lo hubiese desflorado aun.  Era simpático, pero un poco corto en las cosas de la vida. También supo que a él le encantaba escuchar Rap, pero que lo suyo no era improvisar, que no era un chulo, ni nada de eso, al contrario que se dejaba hacer lo que la gente le diese la gana, pero siempre con dos dedos de frente. Al poco tiempo de estar hablando con él vio que era bastante salido y no comprendía como no le había partido la cara más de una vez con las tonterías que decía. Era al primero que empezaba a conocer, y la verdad que le caía bastante bien, pensó que si todos eran tan buenas personas como Rears iban a ser un grupo muy unido.
–                  Bueno ya hemos llegado.- le indico Mireia a Santo.- puedes aparcar entre esos arboles.- dijo señalando un hueco que parecía hecho a mano entre dos robles.
Se bajaron del coche y se dirigieron hacia un camino que llevaba asta la parte de arriba de la montaña. No subieron más de unas 50 escaleras. El final del camino dejaba a la vista una cima lisa, empedrada y al fondo cordilleras apiladas unas al lado de otras. Santo giro sobre si mismo y pudo observar que las montañas rodeaban todo Montsegurt.
–                  Es precioso ¿verdad? Yo también me quede fascinado al ver tanta hermosura junta.- le indico Rears.- este sera tu campo de entrenamiento- con una gesto del brazo abarco todo lo que daba a la vista.- No tiene nada que ver con los oscuros gimnasios en los que te encerrabas antes.
–                  Para nada. Esto es muchísimo mejor, parece sacado de un cuento maravilloso.- el chico aun no salia de su asombro.
–                  Espero que hallas podido descansar, por que tu entrenamiento empieza en este momento.- Siru salio detrás de una roca enorme con una sonrisa de oreja a oreja