Ninguno dijo nada más.
Todos se pusieron en marcha. Subieron en el Alfa Romeo 8C Spider
de Mingrem. Era un coche bastante amplio en el que cabían todos
perfectamente. Siru se acomodo en la parte trasera con Melani; y los dos
hermanos se pusieron delante.
–
¿A donde
tenemos que ir?.- pregunto Mingrem que se había puesto al volante sin saber a dónde
se dirigían.
–
Seguramente
conoces el camino que hay detrás de las montañas.- El chico asintió con la
cabeza.- Pues hay un camino que conduce a una pequeña casa. Allí es donde
tenemos que ir.
–
¿ Y qué es lo que ha ocurrido?.- pregunto
Senom.
–
Han
avistado a un grupo de cobras merodeando por la zona, se cree que pueden estar
preparando un ataque, o intentando descubrir la posición de nuestros
compañeros. Sea lo que sea, es muy peligroso, gracias por venir conmigo, sois
muy valientes.- se giro hacia Melani y le dedico una sonrisa que esta le
devolvió.
–
Pues si
es tan peligroso yo me voy.- dijo Senom bajándose del coche, en ese mismo
instante se encontró a Anikomory que se dirija hacia ellos.- Menos mal, ya
tienen sustituto.- al ver la cara de sorpresa de la chica le indico que él no
iba a ir, que por favor fuese ella.
–
Valla
gallina estas hecho, pero en fin de todas formas yo también quería algo de
diversión, así que me apunto. - no dijo nada más y se subió en el coche, al
lado de Mingrem. Este arranco el coche y se introdujo en la oscura noche con un
sordo sonido del motor.
Durante el corto
trayecto Siru le explico a Anikomory lo que ocurría. La chica no mostró en
ningún momento miedo, de hecho parecía que se divertía con el peligro. Muy
típico de una chica con el poder de las sombras.
Al llegar Mingrem aparco el coche bajo unos abetos que se
alzaban hasta el cielo. Todo se bajsron del auto y se agruparon en rededor de
Siru. Él se empezó a introducir entre la maleza, vigilando siempre que nadie
los estuviera siguiendo. En un momento del camino se escucho unos golpes como
de pisadas. Melani se asusto y se cogió al brazo de Siru. Mingrem también dio un pequeño repullo y Anikomory no
pudo evitar darle un golpe en el hombre, indicando que acababa de hacer el
imbécil. En ese instante se escucharon de nuevo las pisadas, pero ahora estaban
mucho más cerca. Estaban detrás de ellos. Ahora se daban cuenta, todo había
sido una emboscada para atraerlos hasta allí; estaban rodeados.
– Mierda es un trampa y nosotros hemos
caído como moscas en la red.- se escucho lamentarse a Mingrem
Todos estaban
asustados menos Siru y Anikomory. Estos
dos cogieron la iniciativa y les indicaron a sus compañeras que se pusieran en círculo
para estar preparados ante cualquier ataque. Siru cerró los ojos durante unos
instantes.
–
Por tu
lado Mingrem. - le indico a su amigo. Este no tardo en reaccionar y en el
momento que su enemigo se iba a
abalanzar contra él; le cogió de
los brazos con un rápido movimiento y pego un gran salto, llevándose a su
contrincante consigo.- Cuidado Anikomory.- en eso instante un hombre salio de
la oscuridad en dirección hacia Anikomory, ella no tardo más de una milésima y
en el momento justo lanzo con sus manos una ráfaga de algo parecido a niebla
oscura, bajo las manos hacia el suelo y de las sombras salieron manos que
atraparon a su atacante.- Ahora es mi momento.- dijo un segundo antes de elevar
a una chica que salia a su encuentro para asestarle un golpe mortal con una
catana.- Es tu momento Melani, demuestranos cuál es tu poder.- La joven pudo
reaccionar justo antes de ver como otra chica se abalanza hacia ella. De
repente cerró los ojos y un tornado de aire, comenzó a salir desde el suelo, y
con ellos levanto todas las hojas caídas; una vez que el tornado era lo
suficientemente grande movió las manos en dirección al cielo y salieron volando
todos los enemigos con los que acababan de luchar.
–
Guau, eso
ha sido increíble. Nunca imagine que tu poder seria el del viento.- le dijo con
una gran sonrisa Anikomory.- es muy difícil de obtener, tienes mucha suerte.
Gracias,-
la chica empezó a sonrojarse.
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